Superando muletillas: Cómo enfrentar el miedo escénico en presentaciones

Superando muletillas: Cómo enfrentar el miedo escénico en presentaciones

Soy introvertido, hablo rápido y no me gusta ser el centro de atención. Quizás tú también te sientas identificado con alguna de estas características. Sin embargo, en el mundo profesional actual, hablar en público es casi inevitable, especialmente cuando ocupas posiciones de liderazgo.

El viernes pasado me tocó subir al escenario frente a un auditorio lleno. No era la primera vez, pero nunca ha sido mi zona de confort. Lo que sucedió durante esa presentación me dejó una valiosa lección sobre crecimiento personal y profesional que quiero compartir contigo.

Cuando las muletillas toman el control

Mientras presentaba, noté que una palabra se colaba constantemente en mi discurso: “nada”. Esta muletilla nueva apareció sin avisar y se repitió varias veces durante mi intervención. Lo percibí en tiempo real y, aunque me distrajo momentáneamente, decidí continuar.

El pitch no fue perfecto. Ni cerca. Pero ¿sabes qué? Eso está bien.

Las muletillas son esas palabras o frases que repetimos inconscientemente cuando hablamos, especialmente en situaciones de estrés o nerviosismo. Según expertos de Mayo Clinic, estos “rellenos verbales” suelen aparecer cuando nuestra mente necesita tiempo para procesar lo siguiente que diremos, particularmente bajo presión.

En mi caso, el “nada” se convirtió en mi muleta verbal del día. Quizás para ti sean los “este…”, “o sea”, “¿me entiendes?”, o cualquier otra expresión que se cuela en tu discurso sin invitación.

Las muletillas no son un problema en sí mismas. El verdadero problema surge cuando no las reconocemos y permitimos que dominen nuestra comunicación.

El aprendizaje está en la incomodidad

Lo valioso de esta experiencia no fue el descubrimiento de mi nueva muletilla, sino lo que decidí hacer con esa información. En lugar de castigarme por no haber dado una presentación “perfecta”, identifiqué tres acciones concretas para mejorar:

  • Detectar mis muletillas es el primer paso. No puedo corregir lo que no reconozco. Ahora soy consciente de que bajo presión, el “nada” aparece como mi palabra comodín.
  • Prepararme más y trabajar mis puntos débiles antes de cada presentación. La improvisación tiene su lugar, pero la preparación consciente es insustituible, especialmente cuando conoces tus áreas de oportunidad.
  • Grabarme, escucharme y ajustar sobre la marcha. La retroalimentación objetiva que proporciona una grabación es invaluable. Me permite identificar patrones, ritmo, tono y, por supuesto, esas escurridizas muletillas.

Para quienes lideran equipos operativos o procesos de transformación, esta lección resulta particularmente relevante. La comunicación clara y efectiva no es solo una habilidad blanda deseable; es una herramienta estratégica que impacta directamente en la eficiencia de los procesos y la implementación de cambios.

La diferencia está en seguir avanzando

Lo más fácil hubiera sido evitar futuras presentaciones o minimizar la importancia de mejorar mi comunicación. Sin embargo, prefiero quedarme con ese momento incómodo y seguir avanzando. Para mí, ahí está la diferencia.

El crecimiento profesional rara vez ocurre en nuestra zona de confort. Los momentos de incomodidad, como detectar una muletilla en plena presentación, son oportunidades disfrazadas de problemas.

Si estás implementando procesos de mejora continua o liderando transformaciones digitales en tu organización, probablemente entiendas bien este concepto. La optimización de operaciones, la reducción de mermas o la implementación de nuevas tecnologías requieren primero identificar los puntos débiles del sistema, igual que yo identifiqué mi muletilla.

La próxima vez que te enfrentes a un auditorio, recuerda:

  1. La perfección no es el objetivo; el progreso sí lo es
  2. Cada presentación es una oportunidad para mejorar
  3. Los momentos incómodos son tus mejores maestros

¿Y tú? ¿Has identificado tus muletillas o patrones de comunicación que podrían estar limitando tu efectividad como líder? Te invito a grabar tu próxima presentación o reunión importante. Lo que descubras podría sorprenderte y, más importante aún, podría ser el primer paso hacia una comunicación más impactante y efectiva.

Porque al final, la diferencia entre quedarse estancado o avanzar está en nuestra disposición para enfrentar esos momentos incómodos y convertirlos en oportunidades de crecimiento.

© 2025 All rights reserved